La Red de Centros Educativos Santa Ana, cuya titularidad ostenta la Congregación de las Hermanas de la Caridad de Santa Ana, está formada por Centros Educativos católicos, que llevan a cabo una EDUCACIÓN desde la CARIDAD hecha HOSPITALIDAD, principalmente con los más pobres y necesitados.

Nuestro lema “Educamos desde, por y para el Amor” define una pedagogía, con un estilo propio, el estilo del AMOR y la ACOGIDA a todos.

Su finalidad es promover, desde la identidad carismática, personas maduras, libres, comprometidas en la construcción de una sociedad más justa, basada en los valores del Evangelio, respetando el derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión.

Estos Centros se estructuran como Comunidades Educativas, donde se integran armónicamente todos sus miembros: alumnos, padres, profesores y personal de administración y servicios, favoreciendo y estimulando la participación activa de todos ellos en el diseño, desarrollo y evaluación de su Proyecto Educativo-Pastoral.

Nuestro estilo educativo se realiza desde unos criterios pedagógicos y una línea metodológica concreta que promueve:

La educación personalizada y abierta a todos:  Partimos de la situación real del alumno, optamos por una educación en valores, procurando dar respuesta a sus necesidades y expectativas. Le ayudamos a ser y a compartir, a pensar y a actuar coherentemente.

El desarrollo de todas las inteligencias de la persona: Apostamos por un aprendizaje dinámico e interconectado, basado en la estimulación sensorial, emocional y cognitiva. Personalizamos este aprendizaje para que cada alumno desarrolle la inteligencia en la que se sienta más fuerte. Trabajamos para que los alumnos tengan una mente abierta, sean críticos ante la sociedad, justos ante las diferencias y preparados para el cambio.

El desarrollo de la inteligencia emocional y espiritual: Entre las múltiples inteligencias, apostamos por la inteligencia emocional, como foco de un proyecto educativo que tiene como fin la felicidad de la persona, y apostamos por la inteligencia espiritual, como dimensión imprescindible en la formación de todo ser humano para vivir con más intensidad y plenitud.

Una metodología abierta y flexible: Buscando que el alumno sea protagonista activo de su aprendizaje: Apostamos por metodologías activas, flexibles, abiertas y acogedoras, integrando todas las realidades sociales. Potenciamos el trabajo cooperativo, que estimula la autonomía y la resolución de tareas en equipo. Fomentamos la interdisciplinariedad que fomente la transversalidad de los aprendizajes.

La implementación de nuevas tecnologías al proceso educativo: convirtiendo estas herramientas  en elementos estructurales del aprendizaje, cuyo uso nos conduce a  modelos pedagógicos más dinámicos.

Nuestra acción educativa se desarrolla más allá del aula y del horario escolar fomentando:

  • las actividades extraescolares
  • la educación del tiempo libre
  • el asociacionismo