La madrugada del día 30 de abril nos ha dejado la Hna. Dionisia, hija adoptiva de Utiel, habiendo dedicado la mayor parte de su vida primero al servicio de los ancianos, desde “El Asilo”, y luego desde el Colegio de Santa Ana. Se ha ido igual que vivió, discretamente, sin hacer ruido… Pocas personas podremos encontrar que tan calladamente hayan hecho tanto por sus semejantes. Los creyentes la recordaremos en nuestras oraciones, los no creyentes la tendrán en su memoria porque ella por donde pasó no distinguía entre personas, sólo hacía el bien… 

Descanse en paz.